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EL PATIO NO PUEDE HACERSE CARGO DE LAS NECESIDADES DE UN PERRO

26.07.2017

Son las 1 de la tarde. Una persona me llama alarmada porque su perro, un cachorro de raza grande de 7 meses está haciendo hoyos en el patio, se comió una manguera, ahora va por las plantas y los pilares y ya está superada. Me dice que ya me envió unas fotos por Whatsapp para que las vea. Acto seguido me pide que por favor yo "solucione rápido" este tema, porque está teniendo problemas con su pareja. Me dice que el perro está adiestrado, en X lugar y con X persona y que no entiende cómo llegó a este nivel si con este "paso", ya debería estar exento de problemas. Está enojada con el adiestrador y está pensando en regalar al perro.  

Le pregunto si quiere realmente al perro, si siente que tiene un vínculo con el. Rápidamente me contesta con otra pregunta. Me pregunta si es porque busca atención, si es porque quiere hacerse el líder de la manada. Si es porque es malvado y quiere vengarse de ellos porque lo dejan en ese lugar. Que su perro de hace 20 años nunca hizo semejantes atrocidades. Pero que yo la entienda, que ellos están fuera 12 horas al día de Lunes a Viernes y no pueden hacer más. Que ya le entregan un alimento carísimo, le han comprado huesos y los fines de semana salen a pasear por 3 horas. ¿Con eso debería bastarle?, me vuelve a preguntar. Le digo que no, y que es un tema de larga conversación, que si quiere nos veamos en consulta para poder hablar de este tema en extendido y poder entregarle soluciones reales. Me dice que lo pensará. 

No es nada nuevo para mi. Recibo llamadas y mails de lo mismo todo el tiempo. Pero cada vez que sucede no dejo de sentir ese mismo vacío en el estómago cuando escucho estas historias. Me da una profunda pena. No por el humano, sino que por el perro. Lo conversamos con mis colegas amigos, no es nada expecional. Me ocurre y les ocurre todos los días y la frustración nos invade como si fuese la primera vez que lo escuchamos.  

¿En qué momento a alguien se le ocurre integrar a un perro a su vida sabiendo absolutamente NADA de las necesidades que este puede tener en su vida?. ¿En qué momento pensamos que, si apenas tenemos tiempo para nosotros o nuestros hijos, además podemos integrar a un perro al cual no le podremos entregar NADA de nosotros, y este, como no entiende de trabajos, horarios, jefes, distancias, sólo pide un poco de entretención, llevar a cabo sus conductas normales?. 

Ahí me pregunto... ¿Por qué hay tantas personas que eligen adoptar un perro si no saben a qué se pueden enfrentar? La comida, las vacunas al día y una cama, hace rato que dejaron de ser condiciones básicas para poder hacerse cargo de uno. ¿Pensarán que es una obligación? ¿parte de un estilo de vida? ¿bastarán sólo las buenas intenciones? ¿la compasión, la lástima?.

Volviendo al tema de la llamada: ¿Por qué un perro, adiestrado, supuestamente educado, puede llegar a destruir un patio? ¿Es extraño? ¿Es anomal? Pues no. Es lo más esperable si tenemos a un perro inserto en un ambiente carente de estímulos y carente de vinculación. Recordemos que ellos son seres sociales y dinámicos. Que piden actividades, que piden cariño, que piden atención. ¿Acaso nosotros también no pedimos lo mismo? A pesar de todas las cualidades positivas que tenga un perro, dejarlo en un patio por muchas horas, sin supervisión y sin nada que los motive a hacer alguna actividad beneficiosa no es una solución. Nunca lo será. Es un gatillante a la presentación de problemas y es hora que, como humanos racionales que somos, podamos entenderlo. Imaginémonos a nosotros mismos en un ambiente sin estímulos, sin nadie que nos hable, quizás con miedo, quizás con ganas de hacer cosas pero no poder llevarlas a cabo. Tratamos de calmarnos, de relajarnos con lo que tengamos a mano. Si esto se repite día a día, se convertirá en una bomba de tiempo. 

¿Cuántos perros han sido regañados, golpeados, castigados sin que sepan el por qué? ¿Cuántos han sido regalados a cualquiera por este motivo? ¿Cuántos fueron tirados a la calle sin siquiera haber comprendido la causa del por qué lo hacía? Más de lo que quisiera saber. Son muchos, demasiados. ¿Cuántos tutores me pidieron ayuda por esto, pero no fueron capaces de llevar a cabo ni una mínima pauta de manejo ambiental y abandonaron la terapia? ¿Tuvieron la culpa los perros? Demás está decir que no. ¿Que será de ellos ahora? me da pena imaginármelo. 

Muchos dirán que los perros aman estar afuera, que cómo van a estar dentro de casa, que el perro "es de afuera", que "no confío en que se quede adentro porque puede hacer algo malo", "tiene el baño ahí mismo". 

¿Qué hacer en esos casos? Lo primero es la prevención para no caer en los mismos errores, haciéndonos la simple pregunta: ¿Tenemos tiempo y espacio para hacernos cargo de un perro? si la respuesta es NO y aún tienes ganas de integrar a un perro a tu vida, la siguiente pregunta es: ¿Si ocurre este problema, tengo la paciencia, el compromiso y las ganas para poder tomar medidas que ayuden a que no vuelva a ocurrir? si la respuesta sigue siendo NO, y aún tienes ganas de integrar a un perro a tu vida, quizás no estás pensando precisamente en el perro y es hora de replantear deseos y prioridades. 

Pero si ya el problema está establecido, existen muchas medidas que pueden ayudar: paseadores, guarderías, enriquecimiento ambiental, vincularte mejor con tu perro, de forma armoniosa, cariñosa y respetuosa, ayuda de familiares, rutinas establecidas, dejar el castigo físico y verbal fuera (no ayudan en nada, sólo a crear miedo y una barrera entre tu perro y tú!), y por último, si la cosa se ve difícil, la búsqueda de un Etólogo Clínico que pueda asesorarles en los puntos fuertes y los puntos débiles que tienen. Muchas veces la opinión externa y calificada puede ser muy útil a la hora de buscar ayuda. En este momento tengo muchos pacientes y tutores que literalmente "luchan" día a día por ir disminuyendo el problema. Hay días buenos y hay días malos. Es una carrera de largo aliento y es sólo para valientes. Y aquí viene el segundo paso, que es querer hacer las cosas. Como dicen por ahí, querer es poder, y en las terapias etológicas es un gran plus. Y recuerda, en cualquier caso, el patio nunca podrá hacerse cargo de las necesidades de tu perro. El que debe hacerse cargo, eres sólo tú. 

Dra. Soledad Torres Alvarado
Médico Veterinario y Máster en Etología Clínica
CONCIENCIA Etología Clínica