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¿GARANTIZAR RESULTADOS?

25.09.2018

Muy a menudo potenciales clientes me preguntan si "garantizo" resultados. 

Me resulta chocante tal pregunta, y hasta molesta, porque implícitamente se considera a ese paciente como un objeto que debe ser reparado y a mi, como responsable de un problema del cual aún ni siquiera tomo conocimiento.

Y ya saben que problemas y patologías del comportamiento hay cientos y que cada caso es un mundo aparte.

Los que han trabajado o están en este momento llevando a cabo un proceso conmigo saben que el trabajo es duro para ambas partes: no podemos confiar gran parte de nuestras responsabilidades en otra persona. Como humanos quizás nos han acostumbrado a una estructura paternalista, donde otro desde más arriba viene a resolver todos nuestros problemas (o al menos es lo que desearíamos).

Un animal no es una máquina que deba ser reparada: no es una lavadora, no es un computador que deba quedar perfectamente alineado para que nos sirva, nos complazca y no moleste. Siempre les comento a los tutores que ellos pueden tener unas expectativas, pero los objetivos pueden que sean totalmente distintos: un perro que tiene conflictos sociales con otros puede que nunca sea el del "millón de amigos", pero con que pueda compartir espacios tranquilamente, ya cumplimos el objetivo principal que es asegurar el bienestar de ese individuo y el de los otros.

Y obviamente, esto se lleva a cabo en conjunto, porque trabajamos con un ser viviente, que siente, que vive en un entorno dinámico y con tutores que también son seres que cambian hora a hora, día tras día. Algunos me comentan pasados unos días "pucha que estoy cansado/a, pero vamos a seguir pase lo que pase!", "vamos trabajando súper, estoy feliz" o "quizás vamos lento, pero ya estamos retomando otra vez", pero con otros sucede que una vez realizada la evaluación nunca más supe de ellos y no contestan mails ni correos, hasta que el problema vuelve a superarlos y ya no dan más. Nuevamente, cada caso es un mundo.

Sería irresponsable y contraproducente entonces garantizar resultados, y todo el que trabaje seriamente y que sepa realmente lo que está haciendo no lo haría bajo ningún término. Lo que yo si prometo y hago siempre es poner a disposición todos mis conocimientos y empatía para sacar el proceso adelante. Pero tristemente, si el tutor no se interesa, no tiene tiempo, le da lata y otros tantos motivos llegaremos hasta ahí no más. Y este es un factor súper importante a la hora de evaluar éxitos o fracasos en una terapia. Nos debemos una dosis de autocrítica a la hora de evaluar un proceso de estos, porque aquí el profesional, el tutor, el paciente y el entorno contribuyen con un granito de arena. 


Dra. Soledad Torres Alvarado

Médico Veterinario y Máster en Etología Clínica

CONCIENCIA Etología Clínica