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EL PERRO MORDELÓN, DESTRUCTOR y SUPER ACTIVO, EL INCOMPRENDIDO Y ETERNAMENTE REGAÑADO

15.06.2020

Justo elaborando una clase para mis alumnos, recordé que tenía este tema pendiente de tratar, uno del que casi nadie habla y que muchos tutores consultan día a día en foros, grupos y del que lamentablemente, siempre reciben respuestas erróneas que sólo empeoran el problema: "pégale con el diario", "asústalo", "dile NO bien fuerte", "pégale en el poto", "échale agua fría", "enciérralo en una pieza sólo", "déjalo sin comer", y otras tantas cosas que al final no tienen ningún asidero científico, confunden al perro y por supuesto, no resultan.

Tenemos el siguiente cuadro: un perro joven, de 6 a 12 meses, bueno para morder todo, manos, brazos, piernas, pelo, de uno o varios integrantes de la casa, QUE SE ACTIVA POR CUALQUIER COSA: movimientos o ruidos provenientes de cualquier lado, que los juguetes no le bastan, que sacarlo a pasear es un tormento porque tiene más fuerza que un caballo, tiene más dientes que un castor, se lo come todo, traga su comida en 1 segundo, nada lo cansa, apenas duerme, y tu lo haces gastar más energía pero parece que es peor.

Algunos te dicen que se le va a pasar pronto, porque aún es un cachorro, otros te dicen que es tu culpa, que no le has puesto límites, otros que es porque es demasiado enérgico, otros que es porque no le has comprado juguetes, y otros que en la tele vieron que le faltaba paseos, y mil cosas más...

Lo cierto que tengo a muchos pacientes así en este momento en distintos grados y en distintos momentos de su proceso, algunos recién iniciando, otros terminando, y otros que han sido dados de alta. Pero todos tienen algo en común: tienen el Síndrome de Hipersensibilidad/Hiperactividad que es un trastorno del desarrollo conductual y al igual que muchos otros, es un problema que merece ser tratado con seriedad y con tiempo y paciencia, no sólo con "tips".

Si se aborda tempranamente, la terapia abordará elementos de integración sensorial y motora, entrenamientos específicos, juego estructurado, entre otros; pero si el cuadro ya es más severo requerirá además de una terapia psicofarmacológica por un tiempo a determinar, ya que se necesita una estabilización a nivel neuroquímico.

La mayor complicación y riesgo es que puede evolucionar a una agresividad secundaria y tristemente he conocido a muchos pacientes cuyos tutores me consultan cuando su perrito ya ha pasado a esta fase y ha mordido a uno o varias personas e incluso han pasado por intervenciones previas de collares de castigo, puntas, etc, intentando encontrar una "solución" a un problema que hasta ese entonces, no tenía una explicación.

Ahora que ya lo saben, si conocen a un perrito así, no duden en aconsejar a sus tutores, o si tu tienes a un cachorro o juvenil con problemas como estos; ya que cuanto antes les llegue la ayuda profesional, con un diagnóstico correcto y bien encaminada mucho mejor! NO HAY TIEMPO QUE PERDER NI NADA QUE ESPERAR! Muchos de mis pacientes comienzan su tratamiento a los 4 meses incluso, cuando sus tutores notan un nivel de destructividad inusual y de mordeduras demasiado intenso, asociado a mucha frustración y "enojo" en su cachorro en sus intentos por "corregirlo".


Dra. Soledad Torres Alvarado
Médico Veterinario
Máster en Etología Clínica y Psicofarmacología
CONCIENCIA Etología Clínica